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Presentación
La
revista Museo, de nuevo fiel a su compromiso
de publicación de las Jornadas de Museología
convocadas por la APME, recoge en este noveno número
los contenidos de su séptima edición, que,
bajo el epígrafe Museos y medios de comunicación,
tuvo lugar en el Museo de Huelva del 20 al 22 de noviembre
de 2003.
A nadie se le escapa la incidencia creciente
que los medios de comunicación tienen en la actividad
museística, hasta el punto de que cualquier actividad
cultural, cuyo éxito se mide habitualmente en cifras
"objetivas", de público o de inversión,
depende sobremanera de una promoción que tiene
en los mass media una de sus bazas principales, si no
la mayor. Pero es que sucede que los Museos son, también,
un medio de comunicación, un agente más
de nuestra cultura mediática –¿mediatizada?–.
Menos inmediato, quizás con una menor incidencia
social, pero más meditado, corredor de fondo en
este circuito informativo, y más caracterizado
por una vocación social, en principio exenta de
motivaciones empresariales o económicas (y políticas).
En este binomio de intereses comunes, en
ocasiones parasitario, los Museos suelen ocupar un lugar
de relativa servidumbre en el que el poder de la prensa
se convierte en sancionador de cuanto se realiza en los
Museos, sea o no fruto de largas jornadas de trabajo.
La vieja ironía de los informadores "no dejes
que la verdad estropee una buena noticia" se opone,
en el caso de las actividades culturales, a la necesidad
de una correcta formación del articulista en los
asuntos de este género, a la existencia de un órgano
de comunicación del Museo destinado a la promoción
y defensa de su imagen "mediatizada", esos gabinetes
de prensa que sólo los muy afortunados tienen,
y, además, a una oportuna elección de destinatario,
medio y mensaje.
En las VII Jornadas se analizó,
pues, este doble movimiento, cuando el Museo es noticia
y cuando se hace noticia; los Museos en los medios y éstos
en los Museos, para concluir con los resultados para esa
imagen pública que tanto ha cambiado. Desde la
visión polvorienta y elitista de los Museos hasta
la imagen dinámica y popular que los caracteriza
cada vez más, entre otros cambios no tan satisfactorios,
los medios evidencian así su verdadero aporte,
los resultados a largo plazo de una presencia continuada
en ellos.
Finalmente constatamos que los medios de
comunicación están cambiando: internet,
los grandes grupos de comunicación, la prensa especializada,
el interés del público por los acontecimientos
museísticos… Los Museos también lo
hacen, y a grandes pasos, en direcciones no siempre deseables
o coherentes.
Uno de estos factores de cambio será
el argumento para las próximas Jornadas, las octavas,
a celebrar en noviembre de 2004, en el Museo Arqueológico
de Alicante, el Marq, recientemente premiado, para tratar
de Los Museos y las nuevas tecnologías.
LA JUNTA DIRECTIVA
DE APME
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