Presentación | Revista | Jornadas. | Premio APME | Documentos | Contacto ..
 
     

 

 
 
Presentación
Número Actual
Números Anteriores
Suscripción
 

N//1
 

 

Formación y selección de Profesionales de museos

 
 
Revista Nº 1 [ 1996 ]
     
   

¿Quiénes somos?

Esta pregunta se refiere a los profesionales de museos, también llamados técnicos y, de forma más restringida, conservadores. Posiblemente, plantearse esta cuestión carezca de importancia para algunos de nosotros y para otros la respuesta no ofrezca ningún problema. Sin embargo, la necesidad de resolver este interrogante, sentido por muchos, ha sido lo que ha puesto en marcha la Asociación Profesional de Museólogos de España (APME), convirtiéndose en un objetivo nuclear y prioritario.

El primer paso, que se ha dado en este sentido, ha sido la adopción de un nombre que significara con precisión la nueva concepción del profesional de museos que queremos potenciar. Así se prefirió la denominación de museólogo a la de conservador, no sólo por referirse ésta a una parte del conjunto de profesionales, pudiendo producir rechazo en los restantes, sino también por sus connotaciones «conservadoras» (perdón por la redundancia) con las que, precisamente, se pretendía romper.

En efecto, la proverbial carencia de medios y personal en los museos españoles ha reforzado el perfil inicial del conservador que, además de dirigir el museo, se ocupaba de la investigación de las piezas, de su conservación, documentación y exposición. Esta totalización de las funciones del museo por parte del conservador ha producido un polifacético profesional, absolutamente identificado con el propio museo y que, sin embargo, no conseguía la deseada proyección social de su trabajo.

La consideración del museo como una institución que conserva, estudia y expone sus colecciones para hacer posible y de verdad que todos los ciudadanos que lo deseen puedan acceder física e intelectualmente a ellas, supone la necesaria especialización de los profesionales para estar a la altura de la demanda y ofrecer la calidad de servicios a los que se aspira. Investigar, documentar, conservar y exponer son funciones que requieren la diferenciación de sus áreas de trabajo y de las consiguientes tareas que debe desempeñar el profesional dedicado a ellas, experto conocedor del marco teórico y de los apropiados métodos y técnicas de trabajo.

Pero junto a la especialización, la integración de las diversas áreas funcionales también debe preservarse. Las funciones citadas son, en síntesis, las funciones estructurales de todo museo. Todas igualmente necesarias para que éste cumpla su finalidad social y cultura¡ porque el cumplimiento de ellas, en el grado que sea, repercute en el funcionamiento de las demás. Esta interrelación obligada entre las tareas de las diversas funciones obliga también a que el profesional especialista sea capaz de trabajar en equipo, integrando su quehacer en el de los demás y entendiendo su papel en el conjunto del funcionamiento del museo.

El trabajo en equipo requiere que se comparta el modelo de museo que se pretende construir, pero ello depende en gran medida de que se disponga del mismo marco teórico de referencia, es decir, de los conceptos teóricos y procedimentales que, normalizados y consensuados, constituyen los objetivos de la disciplina que llamamos museología. Esta posibilita así la comunicación dentro del museo, ofreciendo el lenguaje que se comparte: criterios, conceptos, términos, categorías, métodos, etc..

La museología se presenta como la referencia disciplinar, o mejor dicho, interdisciplinar que, compartida por los museólogos, provee, por un lado, de los contenidos y prácticas específicas de cada una de las funciones del museo y ofrece, por otro, la visión de conjunto necesariamente interrelacionada del funcionamiento del museo. Responder a la cuestión planteada inicialmente diciendo que el museólogo es el experto en museología que dispone de un conocimiento global del museo y que domina los aspectos teóricos y prácticos de alguna de sus áreas funcionales es, además de una definición del profesional de museos, una meta a conseguir y actualizar permanentemente y, por ello, una de las razones de ser de esta Asociación.

Pero es también el punto de partida de otro problema: el de la formación de dicho profesional y el de su selección. Precisamente porque creemos que estos problemas son importantes y merecen una especial reflexión colectiva, estrenamos los espacios de debate organizando estas jornadas cuya publicación constituye el primer número de nuestra revista. Tanto las jornadas como la revista pretenden ver la luz periódicamente y apoyarse rnutuamente para conseguir una mayor proyección informativa. Evidentemente, la revista parece el medio más adecuado para recoger el desarrollo de las jornadas técnicas anuales, así como para publicar el contenido de las ponencias, de las intervenciones de los asistentes y de las conclusiones a las que se lleguen. Pero, además, la revista pretende tener números temáticos, dedicados a tratar monográficamente sobre la conceptualización del museo como institución científica, cultural y social. Esta orientación temática será compatible con una amplia sección, en la que se de cabida a artículos espontáneos sobre temas particulares de interés general.

Sed, pues, bienvenidos a la revista.

La Junta Directiva




     

 

     
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
 
© Copyright 2008, Asociación Profesional de Museólogos de España - APME.